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lunes, 15 de abril de 2013

Tardes de gloria y transistor

Hace poco tuve la ocasión de leer en la prensa que un exjugador de fútbol, un tal Crescencio Cuéllar, trataba de vender la camiseta con la que metió el gol del primer ascenso del Mérida a Primera allá por 1995.  Trataba con esto de paliar su desagradable situación económica al encontrarse en bancarrota.
...Y aquí acaba una anécdota que tiene un principio.

Año 1994. Aranda de Duero. Se cierran las puertas del verano y atrás quedan los ecos del Mundial de EE.UU.  que ganó Brasil. Para ser sincero, me interesaba bastante poco aquello del fútbol, tanto verlo como jugarlo (no se me daba bien), pero la gente con la que iba sí era futbolera y también echábamos emocionantes partidas al futbolín en bares que los domingos ponían el Plus.

Es verdad que yo era una pizca -pero sólo una pizca- merengón y como a falta de Real Burgos buenas son tortas surgió así como de la nada un cierto aprecio a determinados clubes modestos y muy especialmente a uno de la Segunda División: el C.P. Mérida.

De la simpatía inicial partió la afición y, aunque no se me había perdido nada ni nadie a orillas del Guadiana, todos los domingos estaba expectante por oír sus resultados en los programas deportivos de la radio (todos sabemos que aquello de la tv a la carta vino después, eran otros tiempos). El caso es que igual fui talismán, creo humildemente que sí (risas), pero el conjunto blanquinegro cogió el impulso de un cohete y, tras proclamarse "campeón de invierno", una segunda vuelta espectacular le dió el campeonato, obteniendo por lo tanto un ascenso histórico en el campo de Ipurúa de Eibar (0-1, gol del susodicho Cuéllar). Era el 27 de Mayo de 1995 y tres jornadas antes de acabar la competición Extremadura ya podía presumir de tener representación en la máxima categoría.

Bajo la paciente batuta de Sergio Kresic el Mérida fue un equipo defensivamente impecable (sólo encajó 19 goles en toda la temporada) y además contaba con dos estiletes ofensivos muy notables: Juanma Prieto (luego del Celta y máximo goleador en la hª del club romano) y el paraguayo Miguel Ángel Benítez (cedido por le Atlético de los Gil en el mercado invernal). Acabé superenganchado a aquel humilde equipo de sobrio juego y rapidez en ataque, lo hice propio y al llegar el verano envié una animosa carta de felicitación al club por el ascenso, de la cual obtuve su correspondiente respuesta, por supuesto. Y como buen aficionado pecholata no veía con muy buenos ojos que al año siguiente el C.F. Extremadura de la vecina Almendralejo siguiera los pasos de mi equipo (por aquello de subir a Primera División).

Hasta aquel entonces el Mérida era un equipo con raíces y estructura de Segunda, donde competía desde la 91/92. En esa primera temporada su juego vistoso y ofensivo fue la impronta que trataba de sellar el mítico Juanito en su primera experiencia en un banquillo. Pero su fallecimiento en un accidente de coche dejó huérfano al equipo emeritense, que aún así acabó haciendo una muy buena temporada.  Las dos siguientes  dejaron al club pronto sin aspiraciones, siempre en tierra de nadie, pero la temporada 94/95 sirvió para destapar el tarro de las esencias extremeñas.



Todo estaba listo para el debut histórico en la máxima categoría. Se remodeló completamente el estadio (el Estadio Romano), se hicieron muchos fichajes -tanto de trayectoria contrastada como jóvenes promesas- pero tras un sorprendente comienzo con empate en el Camp Nou incluído los blanquinegros  se vieron obligados a luchar por no descender en aquella novedosa Liga de 22. La fortuna no acompañó, seguro, como en aquel partido en casa ante el líder Atlco. de Madrid, cuando un gol de Kiko cercenó los méritos de al menos haber puntuado ante el eficaz equipo rojiblanco que sufrió durante todo el partido. El fichaje más carismático de ese año fue Manolo, que había sido pichichi en la Liga 91/92 precisamente con el equipo de Gil, pero el jugador extremeño más destacado de la última década tuvo una grave lesión que le impidió iniciar la temporada y le acabaría jubilando del mundo del fútbol. También recuerdo como dolorosa la celebración del gol del ya españolista Miguel Ángel Benitez, que no se cortó un pelo ante la afición que lo había idolatrado en aquel Mérida-Español que acabó con victoria catalana. La estrella del año del ascenso se había convertido en incómodo visitante para la afición pecholata.

De esta manera el Mérida acabó por acompañar al Salamanca a Segunda División. Tocaba planificar el retorno. Pese al gran arranque, una pequeña pájara conllevó la destitución de Kresic mediada la temporada, pero el equipo -dirigido ahora por D'Alessandro- se recompuso y se alzó de nuevo con el título de campeón de Segunda División. Se abrían otra vez las puertas de la Liga de las Estrellas y para ello se confeccionó una plantilla experta (Biagini, el Mono Navarro Montoya, Sabas, Radchenko, Leo Franco, Pablo Alfaro...); pero varios fichajes no funcionaron y el equipo acabó otra vez descendiendo de categoría por sólo un punto de diferencia. Otra oportunidad perdida, ¿sería la última?


La 98/99 no fue buena. Un mal arranque y un anodino final nunca dejaron vislumbrar las luces de la Primera División. Fue otra decepción. La temporada siguiente fue claramente de menos a más y de la mano de Juan Señor un final de liga arrollador permitió al equipo llegar al final con una mínima posibilidad de ascenso. Además, una vibrante eliminatoria de cuartos en la Copa ante el Real Madrid, al que tuvo contra las cuerdas, acabaría por quedar en el recuerdo de los aficionados como el último gran episodio de un club que el año pasado hubiera celebrado su centenario.

Porque todo quedaría en eso, en el recuerdo. En agosto del año 2000 se confirmaron los malos augurios. Las deudas acumuladas y los denuncias por impago a los jugadores conllevaron la decisión administrativa de liquidación del club. Igual se había vivido durante años por encima de las posibilidades reales, pero fue doloroso comprobarlo sólo dos años después de haber saboreado las mieles de Primera. ¿De qué sirvió fabricar  sueños para después recoger frustraciones?

Su equipo filial cogió el relevo del conjunto blanquinegro, pero el nuevo Mérida U.D. ha tenido un auténtico carrusel de problemas económicos (tanto en Tercera como en Segunda B) y compite en la Tercera extremeña sabedor de que al finalizar esta campaña se disolverá por mandato judicial al no poder hacer frente a las deudas contraídas estos últimos años.

Igual en la vieja Emérita Augusta puedan aún hoy oírse los ecos de aquellas tardes que hicieron historia en los 90, y de verdad que tengo ganas de comprobarlo; sin duda sirve de buena excusa para acercarse a una Extremadura que añora los viejos laureles de la gloria futbolística. Así que por mi parte, MUCHAS GRACIAS por hacer vibrar a aquel chaval de instituto y por hacerme sentir partícipe de un éxito que fue efímero pero que espero no tarde mucho en volver a repetirse sin los mismos errores.

Ha pasado mucho tiempo de todo aquello pero tengo el firme convencimiento de que hoy ya no disfruto tanto del fútbol como lo hacía antes, me da muchas veces igual uno que otro, apenas me identifico con ningún equipo y con ninguna afición. Puede ser que en el infortunio un club también se haga grande aunque siempre sea doloroso pensarlo y Mérida en ello ciertamente se ha llevado su parte. Ahora bien, ¿quien dijo aquello de que todos teníamos que ser del Barça o del Madrid? Yo desde luego no.


domingo, 7 de agosto de 2011

¿Qué le ocurre al fútbol español?

Llega Agosto y con él la parte final de la pretemporada y el inicio de la Liga de fútbol. Llega, más que nunca, una Liga a la escocesa para deleite de la propia Federación, los aficionados merengues y culés y toda esa pléyade de lameculos que aporta el insigne gremio del periodismo deportivo español. Así que atentos que sólo queda arrodillarnos ante tan "deslumbrante" espectáculo, ¡¡¡la MEJOR LIGA DEL MUNDO!!! (sí, así con todas sus mayúsculas)

Pero aún queda lo mejor: queda saber si ese chaval de la cresta (Neymar dicen que se llama -o apellida-) recala en España vestido de blanco Dixan, si el niño pródigo Cesc Fábregas regresa a la casa de donde nunca debió salir (otra cosa es que ahora mismo se le necesite, que cocineros ya hay bastantes para la misma receta) y si habrá Liga por la tarde, por la noche, en la madrugada o a la hora del vermouth. Menos mal que ya conocemos el futuro (dejémoslo mejor en presente) del Kun Agüero, por el que buena parte de los periolistos de este país deberían devolver su inmaculado carnet de periodista deportivo, pues ellos ya lo vieron vestido de blanco cuando el propio jugador no había manifestado siquiera su deseo de recalar en el club rico de la capital de España. Ahora jugará en Manchester, pero no he oído a nadie exclamar un mea culpa. El caso es mover el manzano por si acaso cae algún fruto...

A la vista de estos asuntos son varias las cuestiones que en este momento acuden a mi cabeza:
- ¿Nos dirigimos a una Liga Española para chinos o japoneses? ¿Estadios vacíos a horas impestuosas pero con el share disparado en Pekín o Shanghái?
- ¿Habrá que dar marcha atrás en el tema de las sociedades anónimas deportivas? ¿Por qué no lo son el R.Madrid, el Barça, el Athletic y el Osasuna? ¿Repescamos entonces al Burgos o al Murcia?
-  ¿Hasta cuándo se va a seguir permitiendo el endeudamiento de los clubes de fútbol? ¿Por qué las cajas y los bancos otorgan a esos gigantes lo que son capaces de privar al ciudadano de a pie?
- ¿Por qué el dinero público debe ser quien tenga que salvar a los equipos en quiebra económica cuando se está negando para  financiar intereses generales o incluso a otros deportes?
- ¿Por qué es más noticia el color de las zapatillas de Cristiano Ronaldo que lo relativo al devenir de las ligas de otros deportes o las victorias españolas en deportes minoritarios? ¿Hasta cuándo la prensa deportiva (o no tan deportiva) va a consentir carta blanca al fútbol y a las gilipolleces?
- ¿Algún día se cambiará el reparto televisivo en este país, haciéndose más equitativo y no tan desmesuradamente favorable a los intereses de los dos equipos más poderosos?
- ¿Cuándo la RFEF va a dejar de pensar que la riqueza de dos no repercute en la bonanza de muchos?

Efectivamente, yo sí que tengo por qués (y alguno más que he olvidado) y además con toda la justificación posible, muchísima más que aquellos que soltó hace un tiempo la oscura figura del entrenador del R.Madrid sentado en una rueda de prensa casi de funeral después de aquel partido de Champions. Pero otra cosa es que haya voluntad suficiente para que no decaiga todavía más el espectáculo y para que se intente subsanar la mayoría de las deficiencias que hacen de la Liga Española la más morosa y desigual de todas las que se juegan en Europa... Sin ser adivino, mucho me temo que vistos los antecedentes la trayectoria no invita a ser optimista. En ésto también se nota eso de que Spain is different.

domingo, 24 de abril de 2011

Que no lo llamen Deportes cuando quieren decir Fútbol

La palabra "clásico" está en horas bajas. Prácticamente se usa para todo: música, cine, moda... Y para el fútbol también, ¡no podía ser menos! Un partido entre el R.Madrid y el F.C.Barcelona es un "clásico", pero ya veremos cómo con el tiempo también es un "derbi", palabra que casi se usa para denominar cualquier partido de cierta rivalidad, y si no tiempo al tiempo.

A quien no le guste el fútbol casi es mejor que no ponga la tele estos días. Estamos en plena vorágine de partidos entre esos dos colosos de nuestro deporte que parecen representar las dos Españas (no exagero), dos maneras de entender la vida en las que tenemos que caber todo españolito de a pié, o eso dicen algunos. Y si no tienes simpatía al menos por uno de los dos eres un rara avis.

Te puede gustar el futbol, a mí me agrada el bueno y lo reconozco. Menos me gusta todo lo que se está montando alrededor de este deporte que no por más visto o por contar con más seguidores es mejor que los demás, recuerdo. Pero el caso es que por H o por B el fútbol se ha metido en nuestras casas y en nuestras vidas de manera obligatoria y buena culpa de ello lo tiene el actual periodismo que se hace en este sufrido país.

Hablar de periodismo deportivo no es completamente exacto, sería más apropiado hablar de periodismo "futbolero" e incluso de "periolistos" para determinados casos. Encender la tele y ver la sección de deportes (de risa el titulillo ya) de cualquier informativo te puede remover las tripas con el show que son capaces de inventarse. El caso es hablar de fútbol, pero no todo club les vale: hay que hablar del Madrid, hay que hablar del Barça y hay que hablar de sus piques y sus polémicas; cualquier otro equipo es una comparsa en este teatrillo de títeres. Así que en el caso, por ejemplo, de Antena 3 o de Cuatro, es muchísimo más importante hablar de la rueda de prensa de Mourinho (cualquier cosa que diga -o no diga- será noticia), del color de las zapatillas de Cristiano Ronaldo o de cualquier otra pijotería que de una final de Copa de balonmano o de rugby, por poner sólo unos ejemplos. Además te lo deberás tragar con toda su supuesta gracia y con todo su buenrollismo altisonante, no te quedará otra.  ¿Y cuantas veces hemos visto en la tele las imágenes de mamporros, peleas y asombrosas caídas -en cualquier deporte, eso sí- pero no somos capaces de recordar el nombre del último ganador de la Liga de Fútbol Sala o los resultados de la última Vuelta a España? El morbo por el morbo, la versión deportista del programa de Jorge Javier Vázquez, ¿o no es así?

Así y con todo no es de extrañar que el resto de deportes no tengan cabida en periódicos o televisiones. E incluso dentro del fútbol hay diversos estados donde sólo dos clubes son muy ricos y los demás cada vez son más pobres o al menos eso me da que pensar. Una diferencia económica y también de trato que se palpa a leguas. ¿Será porque los medios de comunicación están haciendo de manera continua la campaña de socios al Madrid y al Barça?

Tanto bombo y platillo al fútbol está llevando a que la actual crisis económica se cebe aún más con otros deportes. Muy pocas empresas o particulares parecen querer poner un duro en ellos porque no garantizan rentabilidad, porque no tienen eco, y eso se está notando muchísimo de unos años a esta parte. Son deportes "invisibles" en el cada vez más frívolo y amarillista ruedo deportivo español. Así que no nos engañemos, o mejor, que no nos engañen. Pan y fútbol en pleno siglo XXI.

viernes, 25 de marzo de 2011

El triunfo de la ilusión vistió de amarillo

De acuerdo en que el fútbol es el deporte rey, pero no siempre es así ni por supuesto en todos los sitios. En Aranda de Duero tras años y años de malos tragos en eso del balompié volvió a encenderse la chispa del balonmano, un deporte cultivado especialmente en el ya desaparecido Colegio Virgen de la Viñas, la verdadera cantera de balonmano en la Ribera del Duero.

Estamos hablando de los primeros años del siglo XXI y del Club Bm. Villa de Aranda, una entidad creada a la sombra del recuerdo de los Gromber o Torremilanos que en los años 80 y primeros 90 atrajeron bastante gente al balonmano en la ciudad. Así que partiendo de la 2ª División (categoría regional), el equipo fue creciendo hasta realizar ya en 1ª División una magnífica temporada 2002/2003.

La capital ribereña se volcó entonces como nunca en la organización de la primera eliminatoria de Fase de Ascenso. Y es que probablemente se trate de la revolución deportiva más importante que han visto las calles de la ciudad en muchísimo tiempo. El pabellón a rebosar (unas 3.000 personas) y todo el colorido necesario para ayudar al entonces Suministros Industriales Weimar a conseguir la meta del ascenso a Div. Honor B (la categoría inmediatamente por debajo de Asobal). Una meta que significaba para la ciudad tener mayor eco a nivel nacional y para el club el hecho de poder codearse con equipos como Alcobendas, Pozoblanco, Torrevieja o los ya desaparecidos Oviedo Naranco o Algeciras.

Acabada esa primera eliminatoria como líderes la empresa se trasladó a Huesca y allí la fortuna pareció jugarnos una mala pasada. Si es difícil que te metan un gol de falta directa con el tiempo a cero éso fue precisamente lo que ocurrió, dejando desolados a las decenas de aficionados que se habían desplazado hasta Aragón aquel fin de semana de Mayo porque el empate final dejaba al equipo sin el sueño del ascenso. Ya sólo nos quedaba una eliminatoria directa con un equipo de Div. Honor B, el Elda, y la empresa se antojaba realmente complicada pero no imposible.

Plantilla de la temporada 04/05
La ida, en Aranda, permitió al Weimar cosechar una exigua renta de 2 goles a defender en la vuelta. Pero la movilización balonmanística en la Ribera fue de las que hacen época y la gente que se trasladó a tierras alicantinas pudo saborear la gloria tras un partido de muchísimo sufrimiento pero de final inesperado. Aquel 31 de Mayo de 2003 quedará para los anales como la hazaña más memorable del deporte arandino porque es casi un milagro igualar una eliminatoria cuando a falta de 5 minutos para el final pierdes de 7. La consigna era no bajar los brazos y presionar a tope para robar balones. La fé ciega del equipo hizo el resto: un gol de Chomin a escasos segundo del final puso al equipo sólo dos goles por debajo y gracias al valor doble de los goles marcados fuera de casa el ascenso ya era una realidad. Fue lo que se llegó a conocer en Aranda como el "milagro de Elda"(retransmisión íntegra del partido por Onda Cero).

Tocaba preparar el estreno en Div. Honor B y el equipo entrenado por Carlos Colmenero tenía el reto de la permanencia y de seguir creciendo como club. El apoyo recibido de toda su numerosa afición tenía premio: ver pasar por el Príncipe de Asturias a superplantillas como Alcobendas o Torrevieja. Pero el equipo se hizo fuerte en casa y no pasó especiales apuros para salvarse del descenso. La temporada siguiente (04/05), ya con extranjeros en la plantilla por primera vez en nuestra corta historia, tocaba asentarnos en la categoría; y precisamente éso es lo que ocurrió, mientras en el horizonte la incertidumbre asomaba por la pérdida del principal patrocinador.

El Príncipe un sábado cualquiera
Finalmente pasaron los nubarrones y la empresa Artepref se convertía en el principal sponsor de la entidad, corroborando su apuesta por el deporte de Aranda y prometiendo una importante inyección económica a cambio de no traicionar los valores del club de modestia y un altísimo componente de identificación con la afición. Entonces empezaron los años de vacas gordas: una vez asentado el equipo en la categoría la idea era dar un paso más y meter la cabeza para luchar por el ascenso a Asobal con plantillas más poderosas económicamente. El cambio de patrocinio significó además modificar los colores de la indumentaria: el  pantalón azul por el naranja pero manteniendo la camiseta amarilla como principal emblema.

De todas formas, tal cambio supuso una pequeña crisis en el club ribereño. Carlos Colmenero, el artífice del crecimiento del equipo, dejó su cargo de entrenador muy avanzada la temporada 06/07. Parecía que el proyecto se hacía incontrolable mientras se cocía el debate en torno a la profesionalización institucional del club. Lo que había empezado como una entidad pequeña creada por cuatro amigos requería ahora muchísima más dedicación e infraestructura, además de un proyecto serio de cantera debido a lo caro que resulta en estos tiempos mantener una plantilla compuesta por extranjeros  o ex-Asobal.


Alberto Miranda, el eterno capitán
 
La temporada siguiente, la 07/08, fue por números la más brillante de todas. El equipo supo reponerse a la grave lesión del motor del equipo, el central Diego Camino, para firmar victorias muy cómodas y seguir la estela de los mejores pese a un comienzo algo dubitativo. Finalmente el Ciudad Encantada de Cuenca fue quien ascendió a Asobal, pero el Artepref logró ilusionar a su afición tras plantar mucha batalla y quedarse casi como quien dice con la miel en los labios. El entrenador croata Nikola Milos impuso su estilo de juego de largas posesiones, lanzamiento exterior y defensa férrea, todo lo contrario a lo que estaba acostumbrada la parroquia local. Sin embargo, parece que su sistema no convenció a la mayoría y, tras dos buenas campañas, Milos deja el testigo a Iñaki Aniz en el verano de 2009.

El técnico navarro vino como una apuesta personal de la Directiva al ser un gran conocedor de los jóvenes talentos del balonmano nacional. Con él regresaron las defensas abiertas y el juego rápido, ese plus que parece siempre necesitar el club para conectar con su afición y que había quedado algo olvidado. Pero no es menos cierto que desde el boom del ascenso, y como algo lógico, se ha visto reducido el número de espectadores de manera notable, como si los que verdaderamente siguen enganchados fueran los auténticos entendidos en este deporte. La realidad del equipo tampoco es la misma, la crisis económica conlleva su época de vacas flacas y el descenso presupuestario fija como principal granero a la hora de fichar la 1ª División. Conseguir la salvación sin demasiados apuros parece ahora la consigna a seguir... y en esas estamos en esta temporada 2010/2011.

HISTORIAL EN DIV. HONOR B (Actual Div. de Honor Plata)
Temp.              Posición       Pg     Pe     Pp    Dif. goles      Ptos.
03/04                 11º            9       5      16          +5              23
04/05                   9º           13      1      16         -13              27
05/06                  6º            15      5      10          +9              35
06/07                  9º            14      3      13         +32             31
07/08                  4º            16      7       7          +54             39
08/09*                6º            13      4      11         +10             30
09/10                 12º           10      3      17         -59              23
                                 10/11                 10º            8       6       9          +18             22   (clasif. momentánea)
                                 * Liga de 15 equipos.



Miro Barisic, un auténtico cañonero
¿Y el futuro? Pues hoy por hoy pende de un hilo. Una de las mejores aficiones de España puede quedarse huérfana a partir de Junio. El Grupo Gerardo de la Calle (a quien pertenece Artepref) no renueva su patrocinio y pese a que el club parece haber llamado a la puerta de varias empresas la contestación ha sido siempre negativa. Mantener un equipo en División de Plata es muy costoso y conlleva una importante inyección económica porque los sueldos son los que son y los desplazamientos demasiado largos. Parece mentira que grandes empresas que radican en la ciudad como Michelin, Leche Pascual o la farmacéutica Glaxo nunca hayan puesto un duro en este proyecto, pero la realidad es así de simple y así de triste: el balonmano no vende. La crisis en el sector de la construcción obliga a Artepref a tomar esa dolorosa decisión y sólo merece el aplauso por los servicios prestados en todos estos años.


Diego Camino dirigiendo al equipo


El 14 de Mayo nos visita el Barakaldo, es la última jornada, y si nada se tuerce el equipo, que es el segundo que más temporadas consecutivas lleva en la categoría (8), habrá quedado abocado a su desaparición. Atrás quedarán esos sábados vibrantes llenos de nervios, las ovaciones desde la grada, las decepciones (pequeñas, afortunadamente), la cerveza corriendo por el pabellón, los goles de vaselina desde el extremo, los pases inverosímiles de Diego Camino, las paradas de Alberto Miranda, los goles al contragolpe que parecía meter la afición, los latigazos de Miro Barisic o de Thomas Kavolius, las polémicas arbitrales, las retransmisiones por la radio, los comentarios en la calle, etc, etc. En definitiva, habrá acabado la fiesta del balonmano.

No hace tanto la ilusión, pintada convenientemente de amarillo, se apoderó de toda una ciudad con una multitudinaria fase de ascenso. Después llegó la gloria de manera inesperada para hacerse más bella y durante varios años el balonmano de calidad y la emoción, siempre la emoción. Parecía que había llegado para quedarse, que incluso algún día podíamos ver balonmano de Asobal. Sin embargo, hoy el destino se ha antojado depararnos otra cosa. El proyecto puede que se haya hecho demasiado grande como para seguir manteniéndose en una tierra donde la iniciativa privada no es fácil de encontrar. Se demanda balonmano como alternativa a unos sábados aburridos que ya no volverán a ser los mismos porque son muchos los niños que se inician en este deporte y muchas las familias enteras que sacaban sus abonos para no perderse este espectáculo único.

El mayor activo del Villa de Aranda, su afición, envidiada durante una década por toda la España balonmanística, está a un tris de quedarse sin equipo. Y la gente se preguntará: ¿para qué tanto esfuerzo? ¿el más absoluto de los silencios acabará por merendarse al bullicio sabatino en el Príncipe de Asturias? Igual nos cuesta ahora imaginarlo, pero todo puede quedar muy pronto en algo que resultó precioso mientras duró. Llegó la hora de echar el cierre al particular teatro de los sueños de la capital ribereña.


lunes, 8 de noviembre de 2010

R.Madrid-Atlético: vecino rico, vecino pobre

No contaba con escribir tan pronto, la verdad. El fútbol es uno de los deportes que me gustan y aunque confieso que no me considero de ningún equipo sí tengo ciertas simpatías por alguno de ellos.

Ayer vi el R. Madrid-Atlético de Madrid, un clásico de nuestra liga y dos equipos que simbolizan dos maneras de entender el fútbol y de entender la vida netamente distintas. Reconozco que de pequeño me tiraba más el blanco, cosa que ahora no acabo de alcanzar a entender, quizás porque tenía tirria al Barça, pero no sólo por lo que vi ayer me alegro de no apuntarme a caballo ganador que siempre es lo más fácil, ¿o no?

En primer lugar quiero hacer referencia a lo que ocurrió en el terreno de juego. Sí, un R.Madrid que salió como una moto a abrir brecha en el marcador y un Atlético especulativo, pero ay amigo es que ayer ese hombre de negro la tenía preparada... 1er gol: zancadilla previa Reyes que se tragó el árbitro ; 2º gol: dudo que la caída de Cristiano Ronaldo se pueda considerar falta tras un levísimo contacto ; además, penalty por mano de Xavi Alonso (el balón iba a puerta, brazo despegado del cuerpo) y fuera de juego pitado a Forlán inexistente, se quedaba sólo para encarar a Casillas. Y no, la caída de Di María en el área NO ES PENALTY porque el defensa toca primero el balón. Demasiadas casualidades que en mayor o menor mediada suelen repetirse en esos mismos enfrentamientos...
Cierto es que el Madrid acumuló ocasiones, pero también las tuvo el Atlético, que durante buena parte del partido maniató a los blancos que no tuvieron capacidad para volver a llevar la batuta del juego. En eso me pareció que el Atlético fue bastante superior aunque al final acabó bajando los brazos y el R.Madrid pudo rematar la faena a la contra.

En segundo lugar es vergonzoso cómo nadie dentro del club rojiblanco ha salido a decir nada del arbitraje. Más aún cuando se sigue repitiendo desde hace 2 jornadas con el nefasto arbitraje en Villarreal y el penalty que obvió el árbitro en el Calderón ante el Almería. Vamos que para que piten un penalty a los rojiblancos quiera Dios qué va a tener que suceder. Además, noto cierta desidia en el club, resignación por lo que están padeciendo y poca garra para sobreponerse a todo esto.

Finalizo recriminando la labor del periodismo deportivo español. No sólo porque parece que el resto de deportes (motos, F1 y tenis son la excepción) no pintan nada sino porque aquí quien no es del Barcelona o del Real Madrid no tiene su hueco y tampoco tiene derecho a quejarse. Es lamentable por ejemplo cómo el espacio de deportes de RNE (la radio pública recuerdo) está diseñado en torno a los dos grandes con especial esmero hacia el R. Madrid y ayer, después del partido, ni una sola referencia a la labor arbitral, todo fueron peros para el Atlético no sólo hacia su juego sino también hacia su trayectoria durante los últimos años. Vamos que estaban encantados de reconocerse tan madridistas, no hay palabras!
Algún día espero hacer referencia a las ventajas de base que tienen los dos grandes de nuestro fútbol con respecto a los demás clubes, pero si es que a eso le sumas unos arbitrajes tan sospechosos como el de ayer apaga y vámonos. Qué liga más triste!
Dicen que todo lo que sube baja, pues éso espero.